sábado, 6 de diciembre de 2008

UN PUÑAL LLAMADO OLVIDO

OtRº tRºzO dE mI cºRaZoN
La olvidé como se olvidan... los sueños con los años,
la maté como se matan... amores con rutinas,
la sequé como se secan mil y un besos en los labios...
y la amé como tan sólo... una vez se ama en la vida.
Contemplé como se miran las estrellas y la luna
sus gigantes ojos negros que colgándose en los míos
eran cómplices del crimen de que la ame cual ninguna...
de mis besos que llovían en sus poros desvaríos...
Y le di tan sólo todo y un rasguño de infinitos
y un jardín de juramentos que quizá ya no visita...
un por siempre que no muere y que en los ojos llevo escrito...
un puñado de momentos... y un millón de atardeceres.
La recuerdo en el respiro, el segundo, el firmamento...
la revivo en el espejo conversándome al oído...
la imagino entre mis sábanas cuando su olor encuentro
como beso del pasado... de un puñal llamado olvido.
Beto Aveiga ·

POBRE PAJARO HERIDO

OtRº tRºzO dE mI cºRaZoN
Pobre pájaro herido que le teme al volar
y sentencia al olvido aquel cielo surcar,
va cerrando las alas y apretando su paso...
al deseo de volar, cada tarde al ocaso...
Pobre pájaro herido despojado de anhelos
pues tocando las nubes lo arrojaron al suelo,
él aún siente dolor, aún no encuentra consuelo,
va extrañando su nido... y soñando su cielo.
Pobre pájaro herido derramó más que llanto,
derramó su ilusión, su razón y su canto,
hoy no lloran sus ojos pero al ir caminando...
va silbando bajito, y por dentro, llorando.
Beto Aveiga

LA MENTIRA PERFECTA

OtRº tRºzO dE mI cºRaZoN
La mentira perfecta, es haberme hecho creer que me amabas y yo de iluso todo te crei, por que el amor que sentia por ti me cegaba. La mentira perfecta, es haberme besado y con tus manos haberme acaricido y yo de iluso haberme entregado. La mentira perfecta, es haberme hecho el amor y yo de iluso te entregue mi corazon. La mentira perfecta, es haberme entregado tu cuerpo, y yo de iluso entregarte mi alma que tú con tus mentiras la desgarras.

EN TU PROPUESTA DE OLVIDO

OtRº tRºzO dE mI cºRaZoN
Y tú propones hoy el olvido
como si fuese elección amarte,
yo sin embargo parto perdido,
lejos de todo... a ninguna parte.
Y no comprendo cómo te vistes
indiferente de otra señora,
partes ajena de lo que fuiste,
yerras, condenas, huyes, ignoras...
Zarpa que hay mares llenos de vida
y en mi naufragio cesa la gloria,
zarpa que parto con tu partida
hacia lo opuesto de las memorias...
Y no me busques en tu regreso
parte de nuevo, busca el olvido,
que aquel amante que amó en exceso
murió en tu huída, murió contigo.
Beto Aveiga